El dólar estadounidense cerró este 23 de enero en 24 pesos cubanos al cambio oficial, un movimiento mínimo frente a la jornada anterior, cuando se cotizaba en 23,96 pesos, según el reporte citado por Dow Jones. El dato confirma una variación casi plana en una economía donde cada centavo del tipo de cambio golpea de inmediato el bolsillo de las familias.
En la última semana, la divisa apenas mostró cambios, aunque sigue registrando un aumento interanual de 0,04%. La lectura de corto plazo apunta a un comportamiento más estable que en otros momentos recientes, pero esa aparente calma no borra la presión estructural sobre el mercado cubano ni el deterioro que arrastra la moneda nacional.
El cierre de esta jornada también rompió la racha negativa de las tres sesiones anteriores. La volatilidad semanal quedó por debajo de la registrada en el último año, calculada en 4,48%, lo que sitúa al dólar en una franja de menor sobresalto relativo, sin que eso signifique alivio real para una población atrapada entre salarios hundidos, precios disparados y la fragilidad del sistema monetario que el régimen no consigue ordenar.

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