La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió este martes la política exterior de su gobierno en medio de la presión de Estados Unidos por los envíos de petróleo a Cuba, un pulso que vuelve a dejar al régimen de La Habana expuesto ante su crisis energética y su dependencia del exterior.
Desde su conferencia matutina, Sheinbaum rechazó la narrativa impulsada desde Washington y recordó que Cuba comercia con varios países. “Cuba tiene comercio con muchos países. España tiene inversiones, tiene comercio. Muchos países tienen comercio con la isla”, dijo la mandataria, al salir al paso de la ofensiva estadounidense.
La reacción mexicana llega después de que Trump anunciara aranceles contra cualquier país que envíe petróleo a Cuba, de forma directa o indirecta. La medida forma parte de su estrategia de presión contra La Habana, en un momento en que la isla sufre una crisis energética que castiga la vida cotidiana con apagones prolongados, transporte paralizado y hospitales sin combustible suficiente.
Días antes, Sheinbaum había confirmado que su gobierno evaluaba el tema del petróleo. Reconoció que el volumen involucrado representa menos del uno por ciento de la producción mexicana y que existía un contrato previo. También insistió en que México buscaba salidas diplomáticas para evitar que el golpe terminara cayendo sobre la población cubana, la que sigue pagando el precio de un sistema incapaz de sostener ni la luz ni el combustible.
La presidenta mexicana apeló a la doctrina Estrada y a la soberanía como principios constitucionales de su país. Según sostuvo, esa postura responde a una línea histórica de política exterior que México ha mantenido durante décadas, con etapas de sombras y otras de mayor brillo. En el fondo, su mensaje fue claro: México no piensa alinearse de manera automática con el cerco de Washington.
Trump, por su parte, ha insistido en que México dejó de enviar petróleo a Cuba tras su pedido directo. Esa versión exhibe la presión creciente sobre la isla y confirma que el régimen de La Habana sigue atrapado en una tormenta externa mientras su fracaso interno agrava cada apagón, cada cola y cada hospital apagado por falta de combustible.

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