Yosvany Rosell García Caso depuso la huelga de hambre que mantuvo durante 40 días y que lo llevó a un estado de extrema gravedad en el Hospital Clínico Quirúrgico Lucía Iñíguez Landín, en Holguín. Su cuerpo quedó al límite, después de una protesta que volvió a desnudar el costo humano que pagan los presos políticos en Cuba.
Su esposa, Mailin Rodríguez Sánchez, confirmó que el preso político sigue ingresado en estado crítico y que todavía no puede alimentarse. Primero recibe suero para hidratarse y, a partir de ahí, los médicos evalúan su evolución. La familia sintió alivio al conocer la decisión, después de semanas marcadas por el miedo real de perderlo bajo el peso del encierro y la presión del régimen.
Uno de los reclamos de García Caso era el aislamiento, y las autoridades accedieron. Ese gesto llegó cuando su salud ya estaba gravemente comprometida. La noche del lunes también pudo ver a sus tres hijos, tras más de dos meses sin contacto, en un encuentro descrito por su esposa como triste, pero alentador, atravesado por la debilidad física y la separación forzada.
Rodríguez Sánchez dijo que aceptó el suero porque su cuerpo estaba a punto de colapsar. También agradeció el apoyo recibido durante la protesta, un respaldo que mantuvo el caso visible mientras el régimen empujaba al límite a un preso político para imponer su dureza carcelaria y su castigo ejemplarizante.
Este lunes, cerca de doscientos cubanos pidieron al papa León XIV que interceda por la vida de García Caso. La carta fue entregada en la Santa Sede y dejada también en la Nunciatura Apostólica del Vaticano en La Habana, con un llamado a que la autoridad moral del Pontífice acompañe espiritualmente al preso político en medio de una emergencia que no admite indiferencia.
El Movimiento Cubano Reflexión reclamó una solución inmediata, humana y justa. En cartas dirigidas a la Fiscalía General de la República de Cuba y a Amnistía Internacional, recordó que la isla carga una historia de huelgas de hambre terminadas en tragedia, entre ellas las de Pedro Luis Boitel, Orlando Zapata Tamayo, Wilmer Villar Mendoza y Yan Carlos González González, fallecido tras 50 días de protesta.
Librado Linares, coordinador nacional del MCR, afirmó que García Caso tiene una gran estatura moral y sostuvo que la represión sostenida contra él confirma el ensañamiento de los represores. También señaló que los presos políticos viven en una indefensión enorme, sometidos a condiciones extremas dentro del sistema penitenciario cubano.
La organización opositora pidió además una revisión judicial del proceso contra García Caso, con estándares internacionales de derechos humanos, o una medida humanitaria como amnistía o indulto. El caso vuelve a exhibir el rostro más cruel del régimen: cárcel, castigo y una justicia sometida al control político.

Sé el primero en comentar