El Parlamento Europeo dio este miércoles un paso político que golpea de frente la relación de Bruselas con la dictadura cubana: aprobó una enmienda presentada por los eurodiputados Mariusz Kaminski y Carlo Fidanza para poner fin al Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con La Habana.
La propuesta salió adelante con 331 votos a favor, 241 en contra y 63 abstenciones, dentro de la discusión del informe anual sobre la aplicación de la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea. La votación refleja una presión creciente dentro de la Eurocámara para dejar de premiar a un régimen que reprime a su pueblo y desprecia las normas elementales de una relación internacional seria.
Kaminski y Fidanza, ambos del grupo de Conservadores y Reformistas de Europa, defendieron su posición con un lenguaje que deja claro el nivel de rechazo que despierta La Habana en ese sector del Parlamento. En su propuesta afirmaron que “regímenes malignos como la dictadura comunista cubana no deben disfrutar de los privilegios de un acuerdo de cooperación con la UE”.
La enmienda también cargó contra el envío de mercenarios por parte del régimen cubano para pelear en la invasión rusa a Ucrania. Además, colocó a Cuba junto a Venezuela y Nicaragua como “regímenes autoritarios estrechamente vinculados a Moscú y Minsk”, señalados por recibir respaldo político y económico de Rusia y por contribuir a erosionar la seguridad europea en medio de la agresión del Kremlin.
El texto incorporó, además, las preocupaciones ya conocidas del Parlamento Europeo sobre el deterioro de los derechos humanos en la isla, la represión contra la oposición y las restricciones a la prensa independiente y a la sociedad civil. Esa descripción desmonta cualquier intento de maquillar al castrismo como un socio confiable o compatible con una cooperación privilegiada.
La Asamblea de la Resistencia Cubana se adjudicó un papel clave en la adopción de la enmienda y la presentó como una victoria estratégica en su campaña contra el acuerdo entre Cuba y la Unión Europea. Desde Miami, la organización celebró el voto europeo y sostuvo que no puede seguir financiándose ni legitimándose a un régimen que actúa como brazo ejecutor del imperialismo ruso en Ucrania mientras aplasta a los cubanos en la isla.
En su comunicado, la ARC afirmó que la iniciativa de Kaminski y Fidanza valida su denuncia de que el Acuerdo PDCA es insostenible “moral y políticamente”, y sostuvo que los fondos europeos no deben seguir oxigenando a una dictadura que exporta violencia. La agrupación también agradeció la firmeza de los eurodiputados del bloque ECR y prometió continuar su ofensiva en foros internacionales.
La presión sobre La Habana ya venía creciendo. La semana pasada, en una audiencia celebrada en Bruselas bajo el título “Mercenarios cubanos en la agresión rusa contra Ucrania”, se denunció el reclutamiento y despliegue de militares de la isla para combatir junto a las fuerzas rusas. Allí también se reclamó un giro drástico en la política de la Unión Europea hacia el régimen cubano, incluida la suspensión del PDCA.
La votación de este miércoles no rompe todavía el acuerdo, pero sí deja un mensaje incómodo para La Habana: en Europa ya hay suficientes voces dispuestas a cuestionar el trato privilegiado a una dictadura que reprime dentro de Cuba y se alinea afuera con las peores causas del autoritarismo.
El Parlamento Europeo aprobó una enmienda para terminar el acuerdo con Cuba, mientras crecen las denuncias por represión y vínculos con Rusia.[18][

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