La Embajada de Estados Unidos en La Habana volvió a enviar este lunes un mensaje político directo al pueblo cubano al aprovechar el Día de los Presidentes para reivindicar los valores de la libertad y la justicia, en una fecha que sirvió para marcar distancia con la realidad de la isla bajo el régimen.
La sede diplomática citó una frase de Abraham Lincoln sobre la libertad como “la última y mejor esperanza de la tierra” y presentó la conmemoración como una ocasión para honrar el liderazgo de los presidentes estadounidenses, del pasado y del presente. En ese marco, insistió en su respaldo a los cubanos que siguen buscando espacios de libertad frente al control político interno.
El pronunciamiento no fue un simple recordatorio protocolar. En un país donde el poder concentra, vigila y castiga toda disidencia, cada gesto diplomático que habla de libertad y justicia adquiere una lectura inmediata. La embajada se sumó además a las conmemoraciones que otras misiones estadounidenses realizaron en distintas partes del mundo, con el apoyo del archivo histórico de la Casa Blanca.
La referencia al Día de los Presidentes, celebrado el tercer lunes de febrero, también sirvió para subrayar la raíz constitucional y simbólica de la fecha en Estados Unidos. La embajada recordó el papel de George Washington en la fundación del país y en la adopción de la Constitución, junto con su defensa de principios como la libertad religiosa.
En La Habana, ese lenguaje contrasta con la vida cotidiana de una población sometida a escasez, censura y restricciones políticas. Por eso la frase “apoyamos al pueblo cubano en su búsqueda de la libertad” tuvo una carga que va más allá de la ceremonia diplomática: apuntó, de forma abierta, al fracaso del sistema que mantiene al país cerrado y sin libertades plenas.

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