Roberto Pizano ve cerca el fin del régimen cubano desde Tampa

Roberto Pizano, expreso político cubano de 87 años, volvió a dejar en evidencia el costo humano del castrismo al asegurar desde Tampa que el fin del régimen está cerca. Su voz carga con 18 años de cárcel, una herida de bala en la cabeza y el recuerdo de ejecuciones contra hombres que solo pedían libertad.

Pizano fue capturado el 17 de febrero de 1961, durante una emboscada. Una bala le rozó la cabeza, cayó inconsciente y después fue arrestado por fuerzas del régimen. Tenía veintitantos años y terminó pasando las dos décadas siguientes en prisión.

“Vi a hombres inocentes ser ejecutados simplemente por querer libertad para Cuba”, dijo a través de su hijo Rafael, que actuó como traductor en la entrevista realizada en su casa en Tampa por el periodista Blake Phillips, según el reporte de Tampa Bay 28. En una sola frase quedó retratada la lógica de poder que marcó a toda una generación: cárcel, miedo y muerte para sostener el control político.

Ya fuera de la isla, Pizano no abandonó la denuncia. Fue liberado en 1979 como parte de negociaciones con la Administración Carter y desde entonces construyó una vida en Estados Unidos, formó una familia y siguió participando en manifestaciones en Tampa y Washington contra la represión en Cuba. Su testimonio no pertenece al pasado; sigue apuntando al mismo aparato que lo encarceló.

En sus declaraciones, el veterano ex preso político ligó su esperanza al deterioro económico de la isla y a las medidas adoptadas por el presidente Donald Trump. También recordó el estallido social de 2021 como una señal de que el pueblo cubano perdió el miedo y salió a reclamar libertad en plena calle.

“Solo puedo esperar que lo que ocurrió históricamente en 2021, cuando el pueblo de Cuba se levantó masivamente por su libertad, pueda volver a suceder”, expresó. Ese deseo resume algo más que una aspiración personal: el agotamiento de un sistema que ha convertido la cárcel, el exilio y la escasez en parte de la vida cubana.

Su anhelo final es regresar algún día a una Cuba libre para contar lo que aprendió viviendo en democracia y compartirlo con sus compatriotas. “Espero compartir la increíble experiencia que he tenido en esta gran nación, Estados Unidos, y compartirla con los cubanos cuando estén liberados en Cuba, sobre lo que es la libertad. Y cómo es vivir en libertad”, dijo.

El caso de Pizano también refleja el peso del exilio cubano en Tampa, donde su nombre aparece vinculado a protestas y actos públicos contra el régimen. A sus 87 años, sigue insistiendo en una verdad que La Habana trata de tapar con propaganda: la represión no quedó enterrada en la historia, sigue siendo la base sobre la que intenta sostenerse el poder mientras la crisis económica golpea a la población.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta