Diplomáticos de EE.UU. visitan a la familia Navarro en Matanzas

Diplomáticos de la Embajada de Estados Unidos en Cuba se reunieron con familiares de Félix y Sayli Navarro en Perico, Matanzas, en un gesto que vuelve a colocar sobre la mesa la represión contra dos de los rostros más visibles de la oposición en la isla. La sede consular confirmó el encuentro y reiteró su respaldo a la familia, junto con su demanda de libertad para ambos presos políticos y para el resto de los encarcelados por razones políticas.

La embajada dijo que también conversó con Iván Hernández Carrión y Asunción Carrión Hernández. Ese contacto forma parte de la llamada “diplomacia de calle” que impulsa Mike Hammer, jefe de misión de la sede estadounidense, con recorridos por provincias para reunirse con cubanos de a pie, activistas, líderes religiosos y opositores. En cada una de esas visitas, la representación norteamericana ha escuchado denuncias sobre derechos humanos y ha dejado claro que el régimen no ha logrado aislar del todo a quienes cuestionan su poder.

Félix Navarro, de 72 años, sigue siendo una figura emblemática del anticastrismo en Matanzas. Líder y coordinador del Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel, fue excarcelado en enero de 2025 tras cumplir nueve años de condena por los mismos cargos que el régimen usa para castigar la disidencia: atentado, desorden público y desacato. Poco después volvió a prisión, en abril de 2025, bajo el argumento de supuestas violaciones de la libertad condicional. Su historial confirma el ensañamiento de un aparato represivo que castiga la protesta, vigila a las familias y convierte la cárcel en herramienta política.

Sayli Navarro Álvarez, periodista independiente y exintegrante de las Damas de Blanco durante más de una década, también sigue presa por enfrentar al poder. Fue condenada a ocho años por atentado y desorden público, y permanece encerrada pese a haber rechazado el exilio como condición para recobrar la libertad. Su caso resume la lógica brutal del régimen: cárcel para la oposición, salida forzada para quienes no aceptan someterse. Fue detenida un día después del 11 de julio de 2021, cuando investigaba la situación de manifestantes presos en una estación policial.

La visita diplomática no cambia por sí sola la realidad de los Navarro, pero sí rompe el cerco político que el régimen intenta imponer alrededor de los presos y sus familias. Cada reunión, cada pronunciamiento y cada denuncia pública expone una verdad que La Habana quiere ocultar: en Cuba sigue habiendo presos políticos, familias castigadas y un Estado que responde a la disidencia con rejas, vigilancia y presión constante.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta