Israel presentó su respuesta en el caso por genocidio abierto por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia por la ofensiva en Gaza, mientras Pretoria decide si pide nuevos alegatos o si el expediente pasa a la siguiente etapa. El trámite judicial sigue su curso, pero en la Franja la población palestina continúa bajo bombardeos, con infraestructura dañada y condiciones de vida cada vez más duras.
La Presidencia sudafricana confirmó que la respuesta israelí fue entregada este jueves, después de dos prórrogas concedidas por la CIJ, el principal tribunal de Naciones Unidas. Ese aplazamiento alargó un proceso que ya carga con una denuncia gravísima y con una realidad en terreno que no ha dado respiro a los civiles atrapados en Gaza.
Sudáfrica recordó que, incluso con el supuesto alto el fuego del 10 de octubre de 2025, la violencia no se ha apagado y siguen sin cumplirse tres órdenes vinculantes de la CIJ que obligan a Israel a impedir actos genocidas y a garantizar sin demora servicios básicos y ayuda humanitaria. El caso quedó planteado como una prueba seria para la justicia internacional, pero también como un recordatorio de que la maquinaria diplomática avanza mucho más despacio que la destrucción sobre el terreno.
La demanda presentada el 29 de diciembre de 2023 sostiene que Israel violó la Convención contra el Genocidio con asesinatos, daños físicos y mentales graves, desplazamientos forzados e imposición de condiciones de vida capaces de destruir a la población palestina en Gaza. Con esa base, Pretoria decidirá ahora si solicita autorización para presentar nuevos alegatos o si pasa directamente a la siguiente fase del procedimiento.
El gobierno sudafricano también alertó que la crisis en la Franja se ha agravado por la escalada en el Golfo Pérsico y por los ataques israelíes contra Líbano, en una región cada vez más inestable. El presidente Cyril Ramaphosa insistió en que Gaza debería servir para recordar los valores compartidos de la humanidad en un momento de debilitamiento del sistema multilateral y de la ONU.
Hasta ahora, entre los países que han pedido intervenir en el caso figuran Cuba, Colombia, México, España, Brasil, Irlanda, Estados Unidos y otras naciones de América, Europa y el Caribe. La lista muestra que el expediente ya dejó de ser un choque bilateral y se convirtió en una discusión mayor sobre responsabilidad internacional frente a una tragedia que sigue abierta.

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