España pide en la OEA que la ONU sea presidida por una mujer latinoamericana

Washington volvió a ser escenario de un gesto diplomático cargado de mensaje político. El director general para Iberoamérica y el Caribe del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, Francisco Javier Gassó, aprovechó su intervención en la OEA para respaldar que Naciones Unidas elija a una persona de América Latina para encabezar la Secretaría y, además, que esa figura sea una mujer, como ya había planteado Pedro Sánchez.

La declaración llegó en la octava sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, convocada bajo el lema de la asociación estratégica entre la OEA y sus observadores permanentes. Desde esa tribuna, Gassó defendió el multilateralismo, el orden internacional basado en normas y la cooperación internacional como respuesta a problemas que mencionó sin rodeos: cambio climático, desigualdad e inseguridad.

España también aprovechó el foro para exhibir su peso dentro de la organización. Gassó recordó que el compromiso de su país con la OEA se extiende por más de cinco décadas y que, en los últimos 20 años, ese vínculo se ha materializado en el fondo España-OEA, con aportes que superan los 70 millones de euros. El mensaje fue claro: Madrid quiere presentarse como un actor útil dentro del engranaje hemisférico y como un aliado dispuesto a sostener la estructura interamericana.

En su intervención, el diplomático insistió en que España confía en la OEA ante el avance del discurso de odio, la polarización, la desinformación y la erosión de las instituciones democráticas y del Estado de derecho. También dijo que su país se ve como un socio eficaz para promover y defender la democracia y los derechos humanos en la región, incluso en países que no forman parte de la organización, entre ellos Venezuela, Nicaragua y Cuba, cuya situación aseguró que preocupa enormemente a Madrid.

La referencia a Cuba vuelve a dejar expuesto al régimen, señalado una vez más en un foro internacional por el deterioro de los derechos humanos y el cierre político que impone dentro de la isla. Mientras otros gobiernos hablan de cooperación, La Habana sigue atada a su modelo de control, censura y represión, precisamente el tipo de realidad que estas declaraciones dicen querer enfrentar desde la diplomacia regional.

Gassó cerró su discurso con una mirada puesta en 2026, al que definió como un año fundamental para España y su relación con América Latina. En ese calendario figura la trigésima Cumbre Iberoamericana, prevista en Madrid para los días 4 y 5 de noviembre, donde el gobierno español buscará reforzar su agenda regional y proyectar liderazgo político en medio de un tablero hemisférico cada vez más tensionado.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta