Androx Rodríguez puso en palabras el apagón que ya cubre a La Habana entera: dijo que la ciudad dejó de vivir por bloques y pasó a estar atrapada bajo “un muro” de oscuridad. En un video publicado en Instagram, el actor y creador de contenido apuntó directo al derrumbe de un sistema eléctrico que el régimen sigue administrando con rotaciones, excusas y promesas vacías mientras la población aguanta la carga real.
Su frase golpea porque describe una verdad que los cubanos conocen de sobra. La Empresa Eléctrica de La Habana organiza los cortes por bloques numerados para repartir, en teoría, la afectación. En la práctica, esa división perdió sentido cuando casi todos los barrios pasan sin servicio durante buena parte del día. El esquema dejó de ordenar el problema y se convirtió en otra capa de desgaste para una ciudad castigada por el calor, la incertidumbre y la falta de respuestas.
El derrumbe quedó marcado el 15 de marzo, cuando el déficit del sistema eléctrico nacional superó los 2,000 MW en el horario pico nocturno. La disponibilidad apenas llegó a 1,250 MW frente a una demanda de 2,220 MW. Con unidades fuera de servicio en las termoeléctricas Mariel, Santa Cruz, Felton y Antonio Maceo, y con la escasez crónica de diésel señalada por la propia Unión Eléctrica como uno de los principales frenos para recuperar el sistema, la crisis ya no se puede maquillar como una molestia pasajera. Es un colapso sostenido que deja a la capital en una oscuridad casi total.
La consecuencia no se queda en el parte técnico. La Habana ha visto protestas y cacerolazos durante al menos diez días consecutivos en barrios como El Cerro, Marianao, Vedado, Miramar, Jesús María, Plaza de la Revolución, Mantilla, El Cotorro, Nuevo Vedado, Palatino, Centro Habana y Alamar, entre otros. Esa respuesta muestra hasta qué punto el apagón dejó de ser un problema doméstico para convertirse en una ruptura social visible, con vecinos cansados de esperar una solución que no llega.
Rodríguez ya había usado la ironía para retratar esa misma miseria. En julio de 2025 se viralizó con un video sobre lavar ropa en pleno apagón, donde mostraba una vieja lavadora rusa Aurika y remataba con la frase: “La energía no se crea ni se destruye, la quitamos. Empresa Eléctrica.” Su nueva denuncia conecta con la misma realidad: una capital oscurecida por el fracaso energético y un régimen que sigue tratando el desastre como si fuera rutina nacional.

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