La violencia machista volvió a golpear con fuerza en Cuba durante las tres primeras semanas de 2026. Plataformas independientes verificaron cuatro feminicidios en ese breve lapso, una cifra que desnuda otra vez la indefensión de las mujeres en una isla donde el régimen sigue sin ofrecer transparencia ni una respuesta institucional a la altura del drama.
Yo Sí Te Creo en Cuba y el Observatorio de Género de Alas Tensas informaron además que subregistran un intento de feminicidio y el asesinato de un hombre por motivos de género. La cuenta es parcial desde el inicio, porque en el país la información oficial sigue cerrada, fragmentada y sometida al control político del aparato estatal.
Entre los casos confirmados aparecen Claudia Surely Varela Toledano, de 26 años, asesinada por su expareja el 14 de enero en casa de un familiar, en el reparto Sánchez Soto, en Camagüey. También Mileidis “La Jimagua” Dueñas Pérez, de 46 años, fue ultimada por su expareja el 16 de enero en el barrio Obeso, en San Juan y Martínez, Pinar del Río.
Las organizaciones señalaron que ambos agresores fueron detenidos. Ese dato, sin embargo, no borra el trasfondo más oscuro: mujeres asesinadas por hombres con vínculos cercanos, en comunidades donde la protección llega tarde o simplemente no llega, mientras el régimen mantiene una política opaca frente a una violencia que sigue cobrando vidas.
El panorama acumulado es aún más grave. Los observatorios mantienen bajo revisión 12 posibles feminicidios, cuatro intentos de feminicidio y un asesinato de hombre por motivos de género alertados en 2025, además de cuatro posibles intentos de feminicidio y un feminicidio en Granma reportados en 2026.
Precisamente en Granma trascendió la semana pasada el caso de Yanuska Machado, quien habría sido asesinada en el barrio Las Mercedes, en el municipio Bartolomé Masó. El sospechoso fue identificado como Osviel Guerra, pareja sentimental de la mujer, según la página Nio reportando un crimen.
El cierre de 2025 dejó un subregistro de 48 feminicidios en la isla. Las propias organizaciones advierten que la cifra real puede ser mayor por la falta de transparencia y el acceso limitado a la información. En Cuba, la violencia de género sigue contando víctimas a oscuras, sin estadísticas completas, sin políticas públicas eficaces y bajo un sistema que administra el silencio como si fuera protección.

Sé el primero en comentar