Cubanos en Costa Rica protestarán ante la embajada del régimen

Un grupo de cubanos residentes en Costa Rica volverá a plantarse este sábado 21 de febrero frente a la embajada del régimen en San José para denunciar la represión en la Isla y reclamar libertad para los presos políticos. La convocatoria, impulsada por el Movimiento Cristiano Liberación, coincide con el aniversario 16 de la muerte de Orlando Zapata Tamayo y con el recuerdo del Grito de Baire.

La protesta reúne a residentes, refugiados y solicitantes de asilo político que viven en territorio costarricense y que han decidido convertir la sede diplomática en un punto de presión contra La Habana. La idea es visibilizar a los más de 1200 presos políticos que siguen en cárceles cubanas y dejar claro que la represión no termina en las fronteras de la Isla: acompaña al exilio, persigue la denuncia y trata de imponer silencio también fuera de Cuba.

Luis Michel Céspedes, representante del MCL en Costa Rica, llamó a solidarizarse con quienes dentro del país siguen privados de sus derechos fundamentales. Ese mensaje conecta con una realidad que el régimen intenta maquillar con propaganda, pero que los cubanos conocen de sobra: cárcel para el disenso, castigo para la protesta y vigilancia para cualquiera que levante la voz.

La cita de este sábado se suma a otras acciones similares realizadas por cubanos en Costa Rica, donde las manifestaciones frente a la sede diplomática castrista se han vuelto una forma de denuncia pública. También se repite el mismo patrón: la presencia de defensores del régimen que llegan a provocar a los manifestantes y a intentar ensuciar la protesta con agresiones verbales.

En julio pasado, durante una de esas concentraciones, simpatizantes de La Habana increparon a los opositores frente a la embajada. El hecho confirma que el aparato político del castrismo también opera en el exterior para hostigar a quienes no aceptan su relato ni su control. Mientras la dictadura encierra en Cuba, sus voceros y militantes buscan amedrentar fuera del país a los que denuncian esa realidad.

La manifestación en San José vuelve a poner sobre la mesa la deuda política del régimen con los cubanos encarcelados por razones ideológicas y con una diáspora que sigue cargando la memoria de las víctimas de la represión. Zapata Tamayo, los presos políticos y el exilio quedan unidos en una misma denuncia: Cuba sigue bajo un sistema que castiga la libertad y obliga a los cubanos a protestar también lejos de casa.

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