El euro abrió este 22 de enero en Cuba a 28,10 pesos cubanos en el cambio oficial, una señal más de la presión que sigue ejerciendo la divisa europea sobre el peso cubano. La variación frente a la jornada anterior fue mínima, de apenas 0,01%, pero el dato confirma que el mercado no ofrece alivio para una moneda nacional cada vez más castigada.
En la última semana, el euro acumuló un alza de 0,99% y en el balance interanual mantuvo un aumento de 4,7%. Esa escalada, aunque parezca modesta en un solo día, golpea de manera directa el bolsillo de los cubanos, que viven atrapados entre salarios pulverizados, inflación y una economía asfixiada por el control del régimen.
El comportamiento reciente también muestra que la cotización dejó atrás la subida de la jornada previa, cuando avanzó 0,04%, sin que aparezca una tendencia clara de estabilidad. La volatilidad de los últimos siete días fue menor que la observada en el último año, lo que apunta a un movimiento más contenido ahora mismo, pero sin alivio real para quien depende del peso cubano para sobrevivir.
La lectura para Cuba es simple: mientras el régimen mantiene intactas las distorsiones económicas y el peso pierde valor, cualquier movimiento del euro termina amplificando la crisis cotidiana. Para las familias, eso significa más presión sobre los precios, menos capacidad de compra y una brecha cada vez más dura entre la moneda oficial y la vida real.

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