El euro volvió a subir en el mercado informal cubano y cerró este martes en 530 pesos, su nivel más alto en lo que va de 2026. La moneda europea amplía así su distancia sobre el dólar, que se mantiene en 490 pesos, mientras la MLC sigue en 400.
La nueva escalada confirma una realidad que el régimen pretende maquillar con anuncios y tasas oficiales desconectadas de la calle: en Cuba, el peso pierde terreno a diario y las divisas extranjeras fijan el pulso de la economía real. Cada aumento en el mercado informal golpea de frente a los salarios, los ahorros y la capacidad de compra de la gente.
La subida del euro en cinco pesos respecto al lunes refuerza su papel como refugio para quienes buscan proteger valor frente a la devaluación del peso cubano. También marca una preferencia creciente en operaciones ligadas a remesas desde Europa y a importaciones que dependen de esa moneda.
Mientras tanto, la brecha con la tasa oficial del Banco Central de Cuba vuelve a dejar en evidencia la inutilidad del esquema de “tasa flotante” impuesto por el régimen en diciembre. El euro ronda oficialmente los 496 pesos, pero el mercado informal lo empuja mucho más arriba y termina imponiendo la referencia que de verdad cuenta en la vida cotidiana.
La fotografía de este martes es clara: el sistema monetario cubano sigue roto, el peso se hunde y el mercado negro sigue haciendo el trabajo que el Estado no puede ni sabe hacer. En una economía sometida al control político y a la improvisación, la calle marca el precio de todo.

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