Irán mantiene un apagón casi total de internet mientras intenta tapar el alcance de una represión que ya es descrita por organizaciones internacionales como la más letal de su historia reciente. El corte, lejos de ser un incidente técnico, funciona como una herramienta de control político para aislar a la población, bloquear el flujo de información y proteger la narrativa oficial del régimen.
NetBlocks denunció que la interrupción se prolonga desde hace 18 días y advirtió que las autoridades iraníes han reforzado los filtros digitales para cerrar cualquier vía de escape. En paralelo, cuentas alineadas con el aparato del poder y favorecidas por listas blancas siguen difundiendo la versión de la República Islámica mientras el país permanece prácticamente incomunicado.
Los datos de monitoreo registran desde el 8 de enero una caída casi total del acceso de Irán tanto a la red global como a la intranet estatal, conocida como la Red Nacional de Información. Ese cerco coincide con los disturbios internos más graves en 46 años de la República Islámica y con un clima de represión que ha dejado detenciones masivas y muertes, aunque las cifras oficiales sigan fuera del alcance público.
Durante semanas, medios y grupos de derechos humanos han tenido que informar con retraso y a ciegas, enfrentados a un apagón diseñado precisamente para eso: esconder lo que ocurre en las calles y dejar a las víctimas sin testigos. En un país donde el régimen controla la información con mano dura, cortar internet equivale a cortar también la denuncia.
El intento de romper ese bloqueo con Starlink, el sistema satelital impulsado por Elon Musk, tampoco ha dado el resultado esperado. Usuarios iraníes han reportado pérdidas masivas de paquetes de datos por interferencias sofisticadas que impiden la comunicación entre usuarios y con el exterior, incluso mediante una tecnología que antes se veía como salida de emergencia en otros conflictos.
La ofensiva informativa se produce además mientras Estados Unidos aumenta su presencia militar en Medio Oriente. El Comando Central informó ejercicios de preparación de la Fuerza Aérea en la región, y medios israelíes reportaron el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln cerca de Irán, en un entorno de máxima tensión que agrava el aislamiento del país.

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