La desaparición de una joven cubana de 22 años en Marianao ha encendido las alarmas entre familiares y vecinos, en medio de una realidad cada vez más dura para las mujeres y las familias que quedan atrapadas ante la inacción del régimen. Jessica Aurora Bambury Azcuy permanece sin localizar desde el 9 de enero, y su caso ya circula con urgencia en redes sociales para intentar mover una búsqueda que debió activarse con más fuerza desde el primer momento.
Según los reportes compartidos públicamente, fue vista por última vez en el puente de 100 y Boyeros, cuando un amigo la montó en un triciclo de alquiler rumbo a Marianao. Tiene pelo afro castaño, ojos pardos y una estatura aproximada de 1.50 metros. Ese día vestía una blusa amarilla que caía sobre los hombros, short de mezclilla corto, cartera pequeña blanca y botas negras con dibujos de flores caladas en los laterales. También presenta un lunar en la mejilla izquierda, rasgos que pueden ayudar a identificarla con rapidez.
La preocupación por su paradero aumenta por otra razón de peso: la joven padece trastorno de bipolaridad y debe tomar risperidona. En un país donde no existen protocolos específicos para las desapariciones, cada hora cuenta y cada demora deja a la familia más expuesta al desamparo que impone el aparato estatal. La denuncia número 88587 ya fue presentada en una estación policial de la capital, pero el peso real de la búsqueda sigue recayendo sobre allegados y ciudadanos que comparten la alerta.
Quienes tengan información pueden llamar a los teléfonos 72607847, 53722686, +53 5 2585576, +53 5 2365415 y +53 5 6461630. Frente al abandono oficial, los cubanos se han visto obligados a convertir las redes sociales en el único mecanismo de respuesta posible. De ahí nació la alerta Yeniset, impulsada por plataformas feministas independientes para visibilizar la desaparición de mujeres cuando hay riesgo para su vida o integridad física. El recuerdo de Yeniset Rojas Pérez, desaparecida en 2022 y hallada muerta al año siguiente, sigue pesando como una advertencia dolorosa sobre la vulnerabilidad de estas causas en Cuba.

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