Nicaragua firma con Rusia un acuerdo militar de largo plazo

La dictadura de Nicaragua volvió a estrechar su vínculo con Moscú al firmar un acuerdo intergubernamental de cooperación militar con el régimen de Vladimir Putin. El documento, divulgado en el portal oficial de información legal de Rusia, fija como meta el desarrollo de una relación castrense de largo plazo entre ambas partes.

El pacto abre la puerta al intercambio de información sobre asuntos de interés mutuo en el terreno militar y a la coordinación de esfuerzos frente a amenazas y desafíos para la seguridad y la estabilidad, tanto global como regional. En la práctica, el texto consolida una alianza política y estratégica que refuerza la dependencia del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo respecto al Kremlin.

Entre los puntos previstos figuran el intercambio de experiencias sobre doctrinas militares, la formación del personal de las fuerzas armadas y la cooperación en materias como la lucha contra el terrorismo internacional, la piratería y la defensa radiológica, química y biológica. También contempla trabajo conjunto en seguridad de la información, asistencia mutua y respuesta ante desastres naturales y provocados por el hombre.

Rusia y Nicaragua además establecerán un grupo de trabajo que elaborará cada año el plan de cooperación militar. El ministro de Defensa ruso, Andréi Beloúsov, firmó el acuerdo el 22 de septiembre, tras conversaciones con el comandante en jefe del Ejército de Nicaragua, Julio César Avilés Castillo.

Beloúsov defendió esa relación como una cooperación que ha perdurado en el tiempo y que, según dijo, se basa en la confianza, la amistad, el respeto mutuo y la consideración de los intereses de cada parte. El lenguaje diplomático no oculta lo esencial: Ortega sigue entregando a Nicaragua al eje autoritario que Moscú busca sostener en América Latina.

El alineamiento del régimen nicaragüense con Rusia no es nuevo. Nicaragua figura junto con Corea del Norte y Siria entre los pocos países que han reconocido la legalidad de la anexión rusa de las regiones ucranianas de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón. Antes, también reconoció las independencias de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, respaldadas por Moscú.

En Centroamérica, el régimen de Ortega y Murillo se mantiene como el principal aliado de Vladímir Putin, una posición que confirma el rumbo de aislamiento, servidumbre externa y respaldo a la política expansionista del Kremlin.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta