El Comando Central de Estados Unidos alertó este martes que Irán está usando puertos civiles a lo largo del Estrecho de Ormuz para operaciones militares que ponen en riesgo a trabajadores, tripulaciones y al tráfico marítimo internacional. La advertencia pone bajo presión una práctica que mezcla infraestructura comercial con despliegue naval y convierte esos espacios en zonas de amenaza.
En su comunicado, CENTCOM pidió a los civiles iraníes alejarse de inmediato de las instalaciones portuarias donde operan fuerzas navales del país. También exhortó a personal portuario, administrativos y tripulaciones de buques comerciales a mantenerse lejos de los barcos de guerra y del equipamiento militar desplegado en esas áreas, por el peligro directo que representan para personas inocentes.
Washington sostuvo además que los puertos civiles utilizados con fines militares pierden su protección y pasan a ser objetivos militares legítimos bajo el derecho internacional. La advertencia coloca la responsabilidad en Teherán, que arrastra a la población y al transporte marítimo a una lógica de confrontación y expone vidas civiles por una decisión de fuerza.
El hecho importa también por el lugar donde ocurre. El Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo y por allí transita una parte significativa del petróleo comercializado globalmente. Cualquier tensión en esa zona golpea el comercio internacional y altera los mercados energéticos con efectos que se sienten más allá de Irán.
La advertencia del CENTCOM vuelve a mostrar el costo de los regímenes que subordinan la vida civil a sus objetivos militares. Cuando un poder coloca barcos de guerra en puertos de uso comercial, convierte a trabajadores y ciudadanos comunes en rehenes de su política de fuerza y expone la fragilidad de la seguridad marítima internacional.

Sé el primero en comentar