Apagones de hasta 48 horas golpean a Matanzas

Matanzas cerró el fin de semana con cortes eléctricos que se extendieron por más de 30 horas consecutivas y llegaron hasta 48 en algunos municipios. La provincia volvió a quedar atrapada en una oscuridad larga, de esas que desordenan la casa, rompen la comida y dejan a las familias pendientes de lo más básico.

Lo que ocurrió en varias localidades de la provincia confirma el deterioro brutal del servicio eléctrico en Cuba. Ya no se trata de apagones molestos o de interrupciones breves: el régimen ha llevado a comunidades enteras a vivir jornadas completas sin corriente, con el daño que eso provoca en la cocina, en la conservación de alimentos, en la carga de un teléfono y en cualquier intento de sostener una rutina mínima.

En una provincia como Matanzas, donde la electricidad marca el ritmo de la vida doméstica y también de pequeños negocios, un corte de 30 o 48 horas arrastra consecuencias inmediatas para el bolsillo y para la estabilidad de cada hogar. La gente no solo pierde comodidad; pierde comida, pierde tiempo y queda sometida a una espera forzada que se ha vuelto parte del paisaje nacional.

El caso vuelve a mostrar la responsabilidad política del régimen en una crisis que ya no puede venderse como accidente ni como falla puntual. Cuando varias localidades pasan decenas de horas sin servicio, queda expuesto un Estado incapaz de garantizar lo elemental y empeñado en normalizar el colapso como si fuera rutina. Esa es la cuenta real de la gestión oficial: oscuridad, desgaste y una población obligada a resolver la vida a ciegas.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta