Cuba vuelve al apagón general tras la caída total del SEN

Cuba amaneció este lunes sumida en otro apagón general después de la desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional, una caída que dejó al país entero a merced de un sistema eléctrico roto, sin margen real para sostener la demanda ni para evitar un colapso anunciado.

La Unión Eléctrica confirmó la avería mayor y dijo que ya se activaban los protocolos de restablecimiento. El Ministerio de Energía y Minas, por su parte, admitió que investiga las causas, pero sin ofrecer una explicación concreta sobre un sistema que venía operando al límite desde la jornada anterior.

El derrumbe no sorprendió a nadie dentro de la Isla. Ya el día previo, el servicio había sufrido interrupciones durante las 24 horas por déficit de capacidad, con una afectación máxima de 1.891 megavatios a las 7:20 p. m., según el parte oficial. La propia UNE reconoció además que la demanda superó lo pronosticado, otra forma de dejar al descubierto la precariedad de una red que no resiste ni el consumo básico de un país exhausto por los apagones.

Antes de la desconexión total, el panorama era crítico desde la madrugada. A las 6:00 a. m., la empresa estatal reportaba una disponibilidad de apenas 1.140 megavatios frente a una demanda de 2.347, con 1.220 megavatios afectados. Para el mediodía ya se calculaba una afectación de 1.250 megavatios, una cifra que confirmaba que el sistema estaba prácticamente sin oxígeno.

El parte oficial también enumeró un mapa de averías y mantenimientos que retrata la ruina acumulada del sector: la unidad 5 de la CTE Mariel; las unidades 2 y 3 de la CTE Santa Cruz; la unidad 2 de la CTE Felton; y las unidades 3 y 6 de la CTE Antonio Maceo. A eso se sumaban trabajos de mantenimiento en la unidad 6 de Mariel, la unidad 5 de Nuevitas y la unidad 4 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos.

La empresa añadió 492 megavatios fuera de servicio por limitaciones en la generación térmica. En medio de ese desorden, todavía anunció como esperanza la entrada de la unidad 4 de la CTE Cienfuegos con 80 megavatios, “en proceso de arranque”, como si una sola máquina pudiera compensar años de abandono, falta de combustible y roturas encadenadas.

La generación solar tampoco alcanzó para sostener el sistema. La UNE informó que los 52 parques solares fotovoltaicos aportaron 4.262 megavatios hora y una potencia máxima de 732 megavatios en la media, pero ese alivio parcial quedó enterrado por la magnitud del déficit y por la fragilidad de una infraestructura incapaz de absorber siquiera un respiro temporal.

El apagón total vuelve a poner sobre la mesa la responsabilidad del régimen en una crisis que ya no puede presentarse como un tropiezo aislado. La isla vive atrapada entre termoeléctricas envejecidas, combustible insuficiente y averías permanentes, mientras la población carga con jornadas enteras de oscuridad, pérdida de alimentos, transporte paralizado y una vida cotidiana cada vez más degradada.

Lo ocurrido este lunes confirma que el colapso eléctrico dejó de ser una amenaza para convertirse en rutina nacional. Y en Cuba, esa rutina tiene nombre y apellido: la incapacidad del régimen para sostener un servicio esencial que define el trabajo, el descanso, la comida y hasta la supervivencia diaria de millones de personas.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta