El dólar sube en Cuba mientras el régimen hunde la economía

El dólar estadounidense cerró este jueves en 24 pesos cubanos en el tipo de cambio oficial, un leve aumento frente a los 23,96 pesos de la jornada anterior. La variación parece pequeña en la pizarra, pero confirma una realidad mucho más dura para los cubanos: la moneda nacional sigue perdiendo terreno mientras el régimen administra una economía sin aire.

En la última semana, el comportamiento del dólar se movió con pocos sobresaltos y mantiene una caída mínima en el balance anual. Sin embargo, esa aparente estabilidad no cambia el fondo del problema. El mercado cubano sigue marcado por una dolarización creciente, una inflación que golpea a las familias y una escasez que vacía los bolsillos con rapidez.

Las propias autoridades proyectan para 2026 un crecimiento económico de apenas 1%, la misma meta que habían prometido para el año anterior y que no lograron cumplir. El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, habló además de una “economía de guerra”, expresión que retrata con crudeza el colapso de un modelo incapaz de sostener producción, abastecimiento ni confianza.

Ese pronóstico oficial descansa, otra vez, en el turismo y en los servicios de exportación, especialmente los médicos, que siguen siendo una fuente clave de divisas para el régimen. Al mismo tiempo, el Gobierno prevé una inflación de 10% en el mercado formal, todavía altísima para un país donde los salarios se pulverizan y el acceso a bienes básicos depende cada vez más de la red dolarizada.

El déficit fiscal estimado para 2026 asciende a 74.500 millones de pesos cubanos, unos 3.100 millones de dólares al tipo de cambio oficial para empresas. La cifra deja al descubierto una economía asfixiada por la falta de recursos, con los mismos males de fondo que las autoridades reconocen sin resolver: apagones, escasez, inflación elevada, migración masiva y una dolarización que empuja al peso a una pérdida constante de valor.

Entre 2020 y 2024, la economía cubana se contrajo 11%, y en 2024 el PIB retrocedió 1,1%, el segundo año seguido de caída. Con esos números, el discurso oficial sobre un entorno “más dinámico y transparente” para la inversión extranjera suena a promesa vacía. El régimen sigue pidiendo capital, pero no ofrece estabilidad, garantías reales ni un país funcional para producir y crecer.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta