Maduro, la inteligencia cubana y el golpe de sorpresa de Estados Unidos

La captura de Nicolás Maduro y la muerte de 32 cubanos durante la operación militar de Estados Unidos en Caracas dejaron al descubierto uno de los mayores tropiezos sufridos por el aparato de inteligencia del régimen cubano en décadas. Durante años, La Habana proyectó la imagen de unos servicios de seguridad capaces de anticiparlo todo. Lo ocurrido en Venezuela mostró una realidad muy distinta.

Dos días después del operativo, el régimen confirmó que entre los fallecidos había 32 integrantes de sus fuerzas de seguridad. Veintiuno pertenecían al Ministerio del Interior y once a las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Las autoridades venezolanas, por su parte, informaron la muerte de 23 militares. Ninguno de los dos gobiernos explicó cuántos resultaron heridos ni detalló las funciones que desempeñaban los cubanos desplegados alrededor de Maduro.

Especialistas consultados por AFP sostienen que la operación estadounidense rompió los esquemas de seguridad sobre los que el espionaje cubano había trabajado durante décadas. José Gustavo Arocha, exoficial del Ejército venezolano, considera que la inteligencia cubana convenció al entorno de Maduro de que Washington nunca se atrevería a lanzar una acción militar de esa magnitud dentro de Venezuela. Ese cálculo terminó siendo un grave error.

Fulton Armstrong, exfuncionario de inteligencia de Estados Unidos e investigador de la American University, señaló que otro fallo determinante fue la incapacidad para detectar a tiempo el despliegue de los helicópteros y el resto de la operación. Según su análisis, unos pocos minutos de advertencia habrían permitido reorganizar la defensa del complejo donde se encontraba Maduro. Armstrong también destacó el uso de drones furtivos y el apoyo de inteligencia en tiempo real que permitió seguir cada movimiento del mandatario venezolano.

La operación combinó un amplio despliegue militar con información obtenida dentro del propio aparato estatal venezolano. Paul Hare, exembajador británico en Cuba y Venezuela, afirmó que los servicios cubanos subestimaron la capacidad de Estados Unidos para reclutar colaboradores en los más altos niveles del poder. En la misma línea, The New York Times informó que una fuente de la CIA dentro del gobierno venezolano proporcionó datos clave sobre la ubicación de Maduro antes del inicio del asalto.

El impacto resulta aún mayor por la reputación que durante años cultivó la inteligencia cubana. Su prestigio se apoyó en la formación recibida de la antigua Unión Soviética, la infiltración de gobiernos extranjeros y una extensa red de agentes. Entre los casos más conocidos figura el de Víctor Manuel Rocha, exembajador estadounidense condenado en 2024 por actuar durante más de cuatro décadas como agente al servicio de Cuba.

Sin embargo, el operativo en Caracas dejó claro que ese modelo ya no ofrece las mismas garantías frente a un adversario que cambió sus métodos y actuó con un nivel de secreto que el régimen no logró detectar. Para Arocha, la dirigencia cubana interpretó de forma equivocada la estrategia de la administración Trump y pagó las consecuencias de ese error. Durante años, Washington denunció la influencia de agentes cubanos en organismos de inteligencia, contrainteligencia y seguridad del Estado venezolano, acusaciones rechazadas sistemáticamente por Caracas y La Habana.

Ambos gobiernos siempre defendieron que su relación se limitaba a acuerdos de cooperación, suministro de petróleo y el envío de personal médico y técnico. La operación estadounidense, sin embargo, expuso una participación mucho más estrecha de efectivos cubanos en la estructura de seguridad de Maduro. También dejó al descubierto que esa red, considerada durante años uno de los principales activos del régimen, no pudo impedir una operación preparada durante meses y ejecutada con absoluta sorpresa.

La decisión del presidente Donald Trump de ordenar la captura de un mandatario en ejercicio abrió un intenso debate jurídico y político. Diversos gobiernos y organismos internacionales cuestionaron la legalidad de la intervención y su compatibilidad con el derecho internacional. Más allá de esa controversia, el resultado tuvo un efecto inmediato: la imagen de eficacia que el régimen cubano había construido alrededor de sus servicios de inteligencia sufrió uno de los golpes más severos de su historia reciente.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta