Ormuz dispara el petróleo y golpea la economía mundial

El conflicto en Irán ya empuja el petróleo hacia arriba y sacude el comercio mundial. Cerca de 200 buques, entre petroleros y tanqueros de gas licuado, quedaron inmovilizados a ambos lados del Estrecho de Ormuz mientras varias navieras suspendieron sus escalas en el Golfo por el riesgo y el costo de los seguros.

Aunque no existe un cierre oficial del estrecho, la Guardia Revolucionaria iraní ha lanzado mensajes de radio en los que avisa que “no se permite el paso” de los buques. Reuters reportó además que tres petroleros resultaron dañados en el Golfo tras ataques con drones, proyectiles o explosiones, con al menos un tripulante muerto y otros heridos.

El golpe económico ya se siente en los precios de referencia. El Brent y el WTI subieron entre 8% y 10% en pocas horas, con el Brent moviéndose de unos 72 o 73 dólares a más de 79 y 82 dólares por barril. Esa tensión se traslada de inmediato a la gasolina y el diésel, y termina encareciendo cada tramo de la cadena productiva.

Ormuz concentra alrededor del 20% del petróleo que se comercia por vía marítima y una parte decisiva del gas natural licuado, sobre todo el que sale de Catar. Por esa ruta pasan exportaciones de Arabia Saudita, Emiratos, Kuwait, Irak, Catar e Irán, una dependencia que amarra a Asia, Europa y, en menor medida, América a cualquier sacudida en el Golfo Pérsico.

Los países más expuestos son Japón y Filipinas, donde casi 90% del petróleo llega desde esa región, y también China e India, con cerca del 45% de sus importaciones. Cuando ese flujo se frena o se encarece, el impacto no se queda en las refinerías: sube el transporte, se encarece la producción agrícola, aprieta la logística y termina empujando los precios de los alimentos en los supermercados.

La presión inflacionaria amenaza con comerse parte del presupuesto familiar en todo el mundo. Si la escalada se prolonga, las familias recortarán ocio, ropa, salidas y otros gastos que siempre son los primeros en sufrir cuando la energía se dispara. Las bolsas ya reaccionaron con altibajos, con ganancias para petroleras, empresas de defensa y activos seguros como el oro.

También los bancos centrales quedan atrapados por la inflación. Si el petróleo sigue subiendo, tendrán menos margen para bajar los tipos de interés y aliviar una economía que ya viene cargada de incertidumbre. El presidente Donald Trump dijo el domingo que el conflicto podría durar unas cuatro semanas, pero el Golfo Pérsico sigue siendo un tablero volátil donde cada ataque añade más costo, más miedo y más factura para el consumidor final.

El conflicto en Irán dispara el precio del petróleo, inmoviliza decenas de buques en Ormuz y amenaza con elevar la inflación y el costo de vida mundial.[8][

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta