María Elvira Salazar elevó este miércoles la presión sobre el poder que hoy controla Venezuela y exigió la liberación inmediata de los presos políticos tras la captura de Nicolás Maduro y el ascenso provisional de Delcy Rodríguez como presidenta interina.
La congresista republicana denunció en X décadas de persecución, torturas y desapariciones forzadas contra disidentes. En su mensaje, recordó que el chavismo convirtió a los detenidos por razones políticas en herramientas de miedo para domesticar a una nación entera desde la época de Chávez hasta Maduro.
Salazar apuntó directo a Delcy Rodríguez y le reclamó sacar a todos los presos políticos de inmediato. También advirtió que Estados Unidos no permanecerá al margen mientras sigan las detenciones arbitrarias y los abusos contra personas inocentes. Su mensaje cerró con una orden seca: liberarlos a todos, ahora.
El pronunciamiento llega en medio de una presión internacional y regional cada vez más fuerte para desmantelar el aparato represivo del chavismo y abrir las cárceles a cientos de detenidos por motivos políticos. La exigencia ya no se limita a condenas verbales: apunta al corazón del sistema que sostuvo el miedo, la represión y el silencio durante años.
Desde la oposición venezolana, María Corina Machado, a través de Vente DDHH, también puso la liberación de presos políticos en el centro de cualquier transición democrática real. Su comunicado pidió restablecer la verdad, hacer prevalecer la justicia sobre la impunidad y desmontar el aparato represivo que dejó más de dos décadas de crímenes de lesa humanidad, centros de tortura y víctimas sin reparación.
En la misma línea se expresó Edmundo González, quien exigió la liberación inmediata e incondicional de todos los detenidos por razones políticas, civiles y militares. Subrayó que la normalización del país solo será posible cuando se respete la voluntad popular expresada el 28 de julio de 2024 y los derechos fundamentales de los venezolanos.
Desde Washington, Donald Trump endureció el tono contra el poder provisional en Caracas. En una entrevista telefónica con The Atlantic, aseguró que Delcy Rodríguez “pagará un precio muy alto” si no coopera con Estados Unidos y agregó que ese costo podría ser mayor que el de Maduro.
Trump también dijo que existe un centro de torturas en Caracas que estaría siendo cerrado. Aunque no mencionó el lugar por nombre, sus palabras apuntaron al Helicoide, sede del SEBIN y símbolo mayor del aparato represivo chavista.
La secuencia de declaraciones vuelve a colocar a los presos políticos en el centro de la crisis venezolana y deja al descubierto la gravedad de un régimen que convirtió la cárcel y la tortura en instrumentos de control. La presión contra Delcy Rodríguez comienza precisamente por ahí: por romper la máquina de persecución y sacar a los detenidos de las mazmorras del chavismo.

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