Cuba vuelve a rozar un déficit eléctrico de 2.000 MW

Cuba amaneció otra vez este domingo bajo apagones generalizados, con un sistema eléctrico al borde del colapso y una población obligada a cargar con el costo de años de abandono, improvisación y mala gestión del régimen.

La propia Unión Eléctrica informó que el sábado el servicio estuvo afectado durante las 24 horas y que la máxima afectación por déficit de capacidad de generación llegó a 1969 MW a las 6:20 de la tarde, por encima de los 1845 MW previstos. La cifra confirma la distancia entre los partes oficiales y la realidad que vive la isla, donde cada pronóstico termina quedándose corto frente al deterioro del Sistema Eléctrico Nacional.

Para este domingo a las 6:00 de la mañana, la disponibilidad era de 1280 MW frente a una demanda de 2230 MW, lo que dejó fuera del servicio 955 MW. El propio parte estimó una afectación mayor para el mediodía, de 1100 MW, mientras la situación técnica del sistema seguía empeorando sin margen visible para una recuperación estable.

El problema no se limita a una falla puntual. Seis unidades generadoras de las termoeléctricas Mariel, Carlos Manuel de Céspedes, Nuevitas, Felton y Antonio Maceo permanecen fuera de servicio por averías, y otras dos, en Santa Cruz y Carlos Manuel de Céspedes, están en mantenimiento. A eso se suman 450 MW indisponibles por limitaciones en la generación térmica. El anuncio de entrada de la unidad 3 de Renté con apenas 45 MW apenas cambia un panorama que ya está roto de base.

Para el horario pico nocturno, la UNE calculó una disponibilidad de 1325 MW frente a una demanda máxima de 3100 MW, con un déficit de 1775 MW. Si las condiciones se mantenían, la afectación real podía subir hasta 1805 MW en la noche. Ni siquiera los 49 parques solares fotovoltaicos, con una producción total de 3454 MWh y una potencia máxima de 613 MW en la media, alcanzan para compensar el derrumbe de la generación convencional.

En La Habana, la Empresa Eléctrica también confirmó el impacto directo del colapso. El sábado el servicio estuvo afectado durante 18 horas y 25 minutos. La máxima afectación fue de 448 MW a las 6:45 de la tarde y no fue posible restablecer la electricidad por déficit de generación. Además, otros 150 MW quedaron fuera por emergencia, y al cierre del parte seguían sin servicio tres bloques y 80 MW de emergencia, para un total de 183 MW afectados.

La empresa advirtió que, si no mejora la disponibilidad del SEN, no podrá cumplirse la programación y continuarán los cortes por bloques y circuitos. En la práctica, eso significa más oscuridad, más paralización doméstica, más comida echada a perder, más hospitales forzados a sobrevivir al límite y más desgaste para una población que ya vive exhausta.

La crisis energética se ha convertido en uno de los retratos más crudos del fracaso del modelo impuesto por el régimen. Cada jornada de apagones desnuda la misma verdad: el problema no está en el pueblo, que soporta, aguanta y busca cómo resolver; el problema está en una cúpula que ha destruido la infraestructura, ha administrado ruina y sigue sin dar una salida real al país.

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