Machado denuncia presos políticos y presiona al régimen venezolano

María Corina Machado volvió a poner bajo foco la fragilidad del régimen venezolano con una entrevista en CBS en la que defendió la presión internacional, reclamó elecciones reales y aseguró que su papel político seguirá atado a la voluntad del pueblo. Dijo que será presidenta de Venezuela “cuando llegue el momento”, una frase que en su boca suena menos a ambición personal que a desafío directo al poder que hoy manda desde Caracas.

La dirigente opositora insistió en que el proceso de excarcelaciones avanza con lentitud y que cerca de setecientas personas siguen en prisión pese a los anuncios oficiales. También afirmó que ningún preso militar ni político ha sido liberado, una denuncia que expone la distancia entre lo que proclama la cúpula chavista y lo que ocurre dentro de sus cárceles.

Machado colocó a Estados Unidos y al presidente Donald Trump como factores decisivos en los movimientos recientes del tablero venezolano. Según explicó, la presión de Washington ha obligado al régimen a mover sus fichas y a dar pasos que ella interpreta como señales de debilitamiento interno. En su lectura, el poder de Nicolás Maduro sostiene una red de alianzas con gobiernos y grupos hostiles a Occidente, entre ellos Rusia, Irán, China y Cuba.

La opositora también apuntó contra Delcy Rodríguez, a quien atribuyó obediencia a instrucciones de Estados Unidos y al mismo tiempo desconfianza por su cercanía con regímenes como el cubano. Desde esa visión, la salida para Venezuela pasa por una transición con elecciones verdaderas, una Asamblea Nacional legítima, autoridades regionales y municipales electas y un presidente escogido sin fraude ni control político.

En la entrevista, Machado fue más allá del caso venezolano y vinculó el desenlace de su país con el futuro de otras dictaduras de la región, incluido el castrismo en Cuba. Defendió las iniciativas de privatización y rechazó el socialismo con un lenguaje frontal, al denunciar que el control estatal sobre la economía solo prolonga la ruina y la dependencia política.

La dirigente cerró con una advertencia sobre su propia seguridad. Dijo que, si la hubieran detenido al intentar salir del país, probablemente habría desaparecido o sufrido algo peor. Aun así, aseguró que hoy no cree enfrentar un atentado directo por la vigilancia y la presión internacional sobre el régimen. También agradeció a Trump y le entregó simbólicamente el Premio Nobel de la Paz como gesto de reconocimiento por su respaldo.

La entrevista deja una señal nítida: Machado apuesta por una transición empujada desde fuera y por una salida electoral que rompa el cerco del poder chavista. En un país con presos políticos, represión y desgaste social, la denuncia vuelve a colocar al régimen venezolano ante su mayor culpa: mantener a centenares de detenidos como rehenes de su dominio.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta