Vocero de RT en Cuba romantiza la pobreza infantil

Oliver Zamora Oria volvió a usar una escena de la pobreza cubana como pieza de propaganda a favor del régimen. En una publicación reciente en Instagram, el periodista oficialista presentó como una “imagen tierna” una foto de niños jugando en un parque de hierba alta, sin calzado y con ropa pobre, entre estructuras metálicas oxidadas capturadas por el fotógrafo Roberto Suárez.

La estampa que para cualquier cubano describe abandono, carencia y deterioro fue presentada por Zamora Oria como una supuesta prueba de que existen “cosas sagradas por encima de cualquier diferencia política”. El giro es brutal: lo que revela miseria cotidiana, él lo empaqueta como ternura y lo pone al servicio del discurso oficial.

Desde su tribuna habitual en Canal Caribe y Russia Today en La Habana, el vocero aprovechó la publicación para arremeter contra quienes cuestionan al régimen. A sus críticos los llamó “monstruos”, “fascistas” y “asesinos”, y también insultó a cubanos del exilio que denuncian la represión y las carencias dentro del país, a quienes calificó de “cobardes”.

El mensaje repite una maniobra vieja de la propaganda castrista: convertir el sufrimiento en virtud y el abandono en relato patriótico. La infancia descalza, la pobreza del parque y el deterioro material dejan de ser prueba del fracaso del sistema y pasan a usarse como adornos morales para sostener una narrativa política agotada.

Zamora Oria tampoco dejó espacio para las causas reales de esa miseria. En su discurso quedaron fuera la corrupción estructural, el control estatal sobre la economía y la represión de cualquier iniciativa ciudadana independiente, justo los elementos que han hundido a miles de familias cubanas en una precariedad sin salida.

El caso encaja con el papel que el vocero ha asumido en el aparato mediático del régimen: paternalismo, lenguaje bélico y moralismo agresivo para desviar la atención del desastre social. Mientras los parques se deterioran, los hospitales siguen sin medicinas y las familias sobreviven como pueden entre apagones e inflación, la propaganda insiste en presentar la ruina como si fuera una virtud nacional.

Lejos de despertar ternura, la publicación vuelve a exhibir la crudeza de un sistema que usa a los niños como escudo ideológico y a la pobreza como argumento político.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta