Trump reclama influencia en la sucesión de Irán

Donald Trump dijo que Estados Unidos debe tener un papel decisivo en la elección del próximo Líder Supremo de Irán y descartó a Mojtaba Khamenei como sucesor de Alí Khamenei. En una entrevista con Axios, el presidente estadounidense advirtió que una decisión “incorrecta” de la Asamblea de Expertos puede empujar a la región a otra guerra.

La declaración eleva una disputa ya marcada por la fuerza y por la intención de Washington de intervenir de forma directa en el relevo de poder iraní. Trump lo planteó sin rodeos: quiere participar en el nombramiento y no acepta “a los mismos de siempre”. Con esa frase dejó clara una visión de política exterior donde la presión militar y la selección del sucesor van de la mano.

El mandatario fue más lejos al citar a Venezuela como antecedente de ese tipo de injerencia. Dijo que ya intervino en la selección de Delcy Rodríguez y que la fórmula “funcionó”. Esa referencia muestra hasta dónde llega su idea de influencia sobre gobiernos adversarios: no se limita a presionar desde afuera, busca moldear la dirección interna cuando considera que tiene la fuerza para hacerlo.

Trump insistió en que quiere un liderazgo que traiga “armonía y paz”, pero al mismo tiempo admitió que el banco de figuras moderadas en Irán es escaso porque los ataques recientes eliminaron a parte de la dirigencia que podía servir de alternativa. Reconoció además que algunas de esas personas murieron en esas acciones, lo que estrecha todavía más el margen para una salida menos beligerante.

En otra de sus frases, aseguró que Estados Unidos trabajará para que llegue alguien capaz de “construir Irán de manera adecuada” y sin armas nucleares. También describió a las fuerzas iraníes como diezmadas y sostuvo que el ejército, la fuerza aérea, el radar y los sistemas de detección quedaron destruidos.

El mensaje confirma que la disputa por Irán no se libra solo en el terreno diplomático. Trump habló como quien pretende ordenar la sucesión desde la presión militar y la selección política del relevo, una lógica que deja poco espacio para instituciones autónomas cuando el poder está concentrado en un régimen cerrado y hostil.

Para Cuba, la señal no pasa inadvertida. El castrismo sigue atado a la suerte de sus alianzas y a los sobresaltos de una geopolítica donde las potencias no ocultan su disposición a mover piezas dentro de regímenes autoritarios. Cada giro de ese tablero recuerda que la permanencia de las dictaduras depende tanto de su represión interna como de los pactos externos que las sostienen.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta