Yomil responde a críticas en medio de protestas en Cuba

Yomil Hidalgo volvió a subir el tono y dejó claro que no piensa retractarse tras la ola de críticas que desataron sus comentarios sobre la situación en Cuba. El reguetonero respondió con desafío a los ataques recibidos en redes, se mantuvo en su postura y convirtió la polémica en otro capítulo del choque entre quienes hablan desde dentro de la isla y quienes denuncian desde el exilio.

Su reacción llegó después de un fin de semana de declaraciones que circularon en pleno décimo día consecutivo de protestas en el país. En vez de moderarse, Yomil llamó “dolidos” a quienes lo cuestionaron, afirmó que no soportan escuchar la verdad y los invitó a “sacar pasaje” para ir a verlo. También se autoproclamó “el artista cubano más mediático de esta década”, una frase que alimentó todavía más el ruido alrededor de su nombre.

El fondo del asunto va más allá del escándalo digital. Yomil arremetió contra los cubanos que hacen activismo político desde fuera, sostuvo que muchos nunca hicieron nada cuando vivían en la isla y los acusó de moverse con comodidad mientras dentro de Cuba la gente carga con apagones, presión y escasez. Esa discusión toca una herida que el régimen ha profundizado durante años: la separación forzada entre el que se fue, el que resiste y el que termina atrapado en un país sin libertades ni salida digna.

En medio de su respuesta, el cantante también mencionó a Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo, y lamentó que nadie se acuerde de ellos ni de los presos políticos que siguen “en una celda esperando por una señal”. Ese tramo de sus declaraciones colocó de frente el costo humano de la represión castrista, porque recordó que detrás de cada protesta hay detenciones, encierro y castigo para quienes se enfrentan al poder.

José Daniel Ferrer le salió al paso y sostuvo que muchos de los que hablan desde el exterior también lucharon en Cuba y pasaron por prisiones brutales. Su réplica fue directa: quien divide y desanima alimenta a la tiranía. El intercambio devolvió el debate a donde duele de verdad, al presidio político, a la represión y al aparato que castiga a los inconformes mientras pretende controlar el relato público desde la propaganda.

Yomil habló además en un momento de tensión nacional marcado por las protestas desatadas tras el colapso de la termoeléctrica Antonio Guiteras, que dejó al 68% de la isla sin electricidad. Las manifestaciones llegaron a La Habana, Morón, Santiago de Cuba y Mayarí, con cacerolazos, gritos de “Libertad” y “Abajo el comunismo”, daños a la sede del Partido Comunista en Morón y un joven herido por disparo. En ese escenario, cualquier postura pública se vuelve un gesto político, y la del cantante terminó expuesta entre la rabia social y el desgaste de un país que sigue hundido por el fracaso del régimen.

El historial del propio artista también pesa. En abril de 2025 participó en un debate organizado por el Ministerio de Cultura de Cuba, un episodio que fue visto por muchos como una forma de legitimación del poder. Antes, en 2021, estuvo en las protestas del 11J, fue arrestado brevemente y difundió un video de su detención. Ese recorrido explica por qué su figura provoca tanta disputa: habla desde una isla vigilada, con presos políticos, censura y castigo, mientras el régimen insiste en administrar la inconformidad como si fuera un problema de redes y no una consecuencia de su propio derrumbe.

Acerca de Redacción 4173 Artículo
Publicamos noticias, crónicas y reportajes de actualidad cubana. Nos define la integridad periodística, la veracidad y la calidad de nuestra información.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta