La Embajada de Estados Unidos en Cuba se sumó a las exigencias de liberación y garantías para Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, dos jóvenes vinculados al proyecto El4tico en Holguín. El pronunciamiento vuelve a colocar sobre la mesa un caso que huele a represalia política y a castigo por ejercer la palabra al margen del control del régimen.
Según una denuncia divulgada en redes sociales por Ciudadanía y Libertad, ambos fueron detenidos este viernes en Holguín durante un operativo realizado entre las seis y las siete de la mañana. La organización aseguró que los trasladaron a la sede de Instrucción Penal de la provincia, conocida como “Todo el mundo canta”, un lugar señalado de forma reiterada por denuncias de torturas, interrogatorios violentos y tratos degradantes.
La propia denuncia describe ese centro como el “Villa Marista de Holguín”, una referencia que resume el temor que provoca en activistas y ciudadanos la maquinaria represiva del régimen cuando decide ir contra jóvenes incómodos. Durante el operativo, agentes se habrían llevado computadoras, teléfonos, cámaras y otros equipos de trabajo que usaban para grabar y documentar su labor.
En la vivienda quedó Doris Santiesteban Batista junto a la hija pequeña de la pareja, en una situación de absoluta vulnerabilidad tras el despliegue policial. La acción dejó al descubierto, otra vez, el método de presión que el poder aplica sobre las familias cuando busca quebrar a quienes se atreven a pensar, crear o denunciar fuera de los márgenes oficiales.
Ciudadanía y Libertad sostuvo que este tipo de procedimientos forman parte de un patrón de castigo, intimidación y silenciamiento contra jóvenes que ejercen su derecho a expresarse y crear de manera independiente. La plataforma llamó a la sociedad civil cubana, la diáspora y organizaciones internacionales de derechos humanos a visibilizar el caso y exigir garantías para la integridad física y jurídica de los detenidos.
Amelia Calzadilla había denunciado antes la acción represiva contra los jóvenes vinculados al proyecto, después de que agentes policiales aparecieran en la vivienda desde donde producen y difunden contenidos. El4tico difundió ese video y recibió apoyo de activistas, mientras en la grabación un policía afirma que existe una orden de registro y exige abrir la puerta para permitir la entrada de los agentes.
El material también señala que participaba un grupo de al menos cuatro oficiales y que uno mostró un documento que supuestamente correspondía con la orden de registro. El4tico, conocido por sus videos de análisis y crítica sociopolítica sobre la realidad cubana, se ha ganado espacio precisamente por desmontar la propaganda oficial con argumentos comunicacionales y referencias históricas, algo que el régimen no tolera sin responder con presión, vigilancia y decomisos.
En una isla marcada por apagones, inflación, migración y descontento social, el caso vuelve a desnudar la fragilidad de las libertades de expresión y creación. Cuando el aparato estatal entra a una casa de madrugada, se lleva los equipos de trabajo y deja a una madre con una niña pequeña en medio de la incertidumbre, el mensaje del poder resulta claro: la crítica independiente sigue siendo tratada como una amenaza.

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