El enfrentamiento entre el productor italiano Roberto Ferrante, dueño de Planet Records, y el influencer radicado en Miami Destino Tolk escaló esta semana con amenazas de demandas y respuestas desafiantes desde Estados Unidos.
El conflicto comenzó cuando Ferrante solicitó un strike en el canal de YouTube de Destino, lo que provocó la eliminación de una entrevista con el reguetonero El Chulo. El creador de contenido denunció la medida como un intento de censura y, en reacción, anunció la creación de su propia disquera en Miami, Destino Tolk Music, en alianza con la plataforma ONErpm. El proyecto promete distribuir música cubana sin contratos y dejar el 80 % de las ganancias en manos de los artistas, un modelo que desafía directamente el control que, según Destino, Planet Records ejerce sobre los músicos de la isla.
La respuesta de Ferrante no tardó en llegar. A través de publicaciones en Instagram, advirtió sobre “demandas internacionales en preparación” y lanzó mensajes despectivos contra el influencer. Las publicaciones incluyeron la foto de Destino como fondo, acompañada de frases como: “Estos tipos sueñan con ser Planet Records” y “Manipulan las redes por sucio dinero”.
Desde Miami, Destino respondió con un tono provocador: “Esto no es Cuba, esto es USA. Estoy esperando la demanda”. También retó al productor a viajar a la ciudad y aseguró que el supuesto monopolio de Planet Records sobre la música cubana “se acabó”.
El influencer, que llegó a llamar a Ferrante “vieja ridícula”, insistió en que la creación de su disquera marca un punto de quiebre en la industria. Músicos como El Chulo y Dany Ome respaldaron públicamente la iniciativa, celebrando la posibilidad de una alternativa en el mercado internacional.
El que choque entre Ferrante y Destino se perfila como una disputa que podría alterar el panorama musical cubano en el exterior, con un pulso entre el modelo centralizado de Planet Records y la propuesta de mayor independencia que plantea Destino Tolk desde Miami.

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