Un informe reciente de Archivo Cuba señala que trabajadores cubanos enviados a la refinería de Sherritt en Fort Saskatchewan, Alberta, estarían sometidos a un sistema de control y confiscación salarial similar al aplicado en las llamadas “misiones internacionalistas” de La Habana. Según testimonios y documentos obtenidos, desde hace tres décadas el régimen cubano selecciona a seis especialistas —incluidos directivos y técnicos— para laborar en la planta operada por la empresa mixta Moa Joint Venture (Sherritt International y CubaNíquel), imponiéndoles condiciones que califican como trata de personas.
En papel, los contratos garantizan salarios competitivos, beneficios médicos y vivienda. Sin embargo, gran parte del ingreso —hasta un 84%— debe ser transferido obligatoriamente al Estado cubano a través de cuentas controladas por CubaNíquel, quedando los empleados con apenas entre 600 y 1,080 dólares canadienses mensuales, montos insuficientes para cubrir el costo de vida local. Además, los trabajadores enfrentan estrictas restricciones: no pueden relacionarse con canadienses sin permiso, sus movimientos son vigilados y deben participar en reuniones políticas bajo supervisión del Partido Comunista.
El informe destaca que al menos 40 cubanos han desertado en Canadá en los últimos años, solicitando refugio con pruebas de las transferencias forzadas. Esto indicaría que el gobierno canadiense ha estado al tanto del esquema, pese a haber ratificado el Protocolo de Palermo contra la Trata de Personas en 2002.
Archivo Cuba recomienda a Ottawa investigar a Sherritt International y a los bancos implicados en facilitar las transferencias, así como garantizar que los trabajadores actuales reciban sus salarios íntegros sin coerción. De no actuar, advierte, Canadá corre el riesgo de ser señalado internacionalmente como un país que tolera prácticas de explotación laboral en su territorio.

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