Te roban? te humillan? te desprecian?
Te exigen aplausos y resistencia, se ríen en tu cara. Padeces de dirigentes que exhiben sus vidas caras, mientras tú haces cola por un huevo.
Inventas la comida, y te preguntas si mañana habrá algo que valga la pena. ¿Acaso estos mismos dirigentes se pasean como si fueran intocables? ¿Se lavan las manos con tus emociones y viven el país como una finca y tú eres su ganado? ¿Aguantar, justificar y aceptar que es lo que hay se volvió tu estilo de vida?
Permíte te diga entonces que… no, no es lo que hay, es lo que permites, es lo que aceptas por miedo, por cansancio, por esa cobardía que te han metido en los huesos desde niño. Te enseñaron a callar, a obedecer, a sobrevivir sin molestar y lo has hecho tan bien que ya no te das cuenta de que estás muerto por dentro.
No existe un héroe real que venga a salvarte, no hay milagro, no hay cambio si sigues esperando que alguien más lo provoque. Trágate tus excusas, ¿o que muela me vas a dar vez? ¿crees que es posible? Entonces mírame, ¿o es que no soy tan de carne y hueso como tú?
Te prometo que cuentas con todo mi apoyo? Pero necesito saber que cuentas con el tuyo, porque solo juntos seremos libres.
Y fíjate, no te pido que salgas a gritar, te pido que dejes de fingir, que empieces a mirar con ojo y pensamiento crítico, que empieces a hablar con verdad, que empieces a vivir como si tu vida valiera algo más que obedecer.
Porque si el pueblo despierta, no hay sistema que lo aguante. Y si tú despiertas, ya no estás solo.
Sigue El4tico en Opinión Cubana.
Ver video en Facebook

Sé el primero en comentar