En vísperas del centenario de Fidel Castro, el régimen cubano ha desempolvado una de las frases más crudas y violentas del dictador para dejar claro que cualquier ruptura con el castrismo se pagará con represión.
“Si la Revolución se frustra, la contrarrevolución triunfa, y la contrarrevolución solo podría triunfar aquí sobre la base de un mar de sangre, de un verdadero mar de sangre”, publicó este viernes el periódico oficial Granma en X, citando un discurso de 1959.
La frase se publica en un momento de crisis nacional, cuando el presidente Miguel Díaz-Canel, líder del Partido Comunista, ha insistido en que no se trata de “recordar” a Castro, sino de “traerlo a este momento” como símbolo vivo de la Revolución. En otras palabras, usar su legado como un recordatorio de que el poder no se entregará pacíficamente sin violencia.
La advertencia no es retórica: el 11 de julio de 2021, cuando miles de cubanos salieron a las calles reclamando comida y libertad, la respuesta del régimen fue una represión masiva, arrestos y militarización, siguiendo la misma lógica que la frase de Castro.
Mientras tanto, la realidad del país contradice los viejos discursos revolucionarios: apagones de hasta 20 horas, inflación galopante, escasez de alimentos y un empobrecimiento que empuja a miles a emigrar. Todo esto contrasta con el inmenso capital controlado por GAESA, conglomerado militar con al menos 18 000 millones de dólares bajo su gestión, intocable e inaccesible para resolver la crisis del pueblo.
El culto a la figura de Fidel —a pesar de que él mismo pidió evitar monumentos— se ha convertido en un instrumento para adoctrinar y cohesionar a las filas más jóvenes, incluso a través de talleres en su museo donde niños repiten consignas políticas.
A 66 años de aquel discurso en Guantánamo, la frase del “mar de sangre” es una amenaza directa a los cubanos que se atrevan a romper con el régimen castrista. El mensaje es claro: si el pueblo decide abandonar la Revolución, el precio será la represión violenta. Quizás sea preferible hundirnos en un mar de sangre que los borre de pronto, antes que continuar con el oprobio que se ha vivido.

1 Trackback / Pingback