A tres décadas del ataque contra las aeronaves de la organización Hermanos al Rescate, miembros del exilio cubano se reunieron la noche del lunes en una vigilia para honrar a las víctimas y reiterar su exigencia de encausar legalmente a Raul Castro como el principal responsable del derribo de las avionetas.
La vigilia coincidió con el aniversario 30 del derribo ocurrido el 24 de febrero de 1996 y sirvió también para respaldar la iniciativa de congresistas cubanoamericanos quienes han exigido acciones legales contra Raúl Castros por su presunta responsabilidad en los hechos.
El 24 de febrero de 1996, dos avionetas civiles Cessna de Hermanos al Rescate fueron abatidas por cazas MiG de la Fuerza Aérea cubana. La organización sostenía que operaba en espacio aéreo internacional durante una misión de búsqueda de balseros.
El incidente provocó la muerte de cuatro tripulantes: Mario de la Peña, Carlos Costa, Armando Alejandre y Pablo Morales. Diversas investigaciones federales en Estados Unidos concluyeron que las aeronaves fueron derribadas fuera del espacio aéreo cubano.
Durante la ceremonia se guardó un minuto de silencio y se realizó un pase de lista simbólico, al que los asistentes respondieron “¡Presente!” tras cada nombre.
Uno de los familiares de las víctimas recordó que han transcurrido 30 años sin que se haya procesado a los responsables y advirtió que la falta de consecuencias ante la muerte de ciudadanos estadounidenses en espacio aéreo internacional sienta un precedente peligroso.
En el acto también se mencionó la situación del preso político Roilán Álvarez Rensoler, quien, según los organizadores, llevaba varias semanas en huelga de hambre. Hacia el cierre, fue presentada Sylvia Iriondo, vinculada históricamente a Hermanos al Rescate y sobreviviente de aquel operativo, quien fue reconocida por su activismo y por haber estado en vuelo el día del ataque.
La vigilia concluyó con una oración en la que se pidió fortaleza para las familias y templanza en la búsqueda de justicia, subrayando que memoria y responsabilidad deben prevalecer sobre el rencor.

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