El mercado informal de divisas en Cuba volvió a reflejar la fragilidad del peso cubano. Este lunes, el dólar se cotizó en 695 pesos, el euro alcanzó los 800 y la MLC se mantuvo en 510, cifras que consolidan la depreciación de la moneda nacional en medio de una crisis económica cada vez más profunda.
Aunque las cotizaciones permanecieron estables respecto a la jornada anterior, el comportamiento de las últimas semanas confirma una tendencia sostenida al alza. El euro llegó por primera vez a los 800 pesos, mientras el dólar continúa muy cerca de romper la barrera de los 700, impulsado por la elevada demanda de divisas y la pérdida de confianza en el peso cubano.
Las operaciones del mercado paralelo siguen mostrando diferencias significativas entre precios de compra y venta. En algunos casos, el euro osciló entre 720 y 864 pesos, mientras el dólar se movió entre 615 y 760, evidenciando la volatilidad y el papel predominante del mercado informal como referencia para las transacciones cambiarias.
La brecha frente al tipo de cambio oficial continúa ampliándose. Mientras las tasas establecidas por el Banco Central permanecen muy por debajo de los valores reales del mercado, miles de cubanos recurren al circuito informal para obtener divisas, una situación que debilita aún más la credibilidad de la política cambiaria del régimen.
Las medidas económicas anunciadas por el Gobierno, incluidas iniciativas para captar divisas e incentivar la inversión, no han logrado frenar la depreciación del peso. La evolución del mercado confirma que la incertidumbre económica sigue alimentando la demanda de monedas extranjeras y agravando la crisis monetaria que enfrenta el país.

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