El turismo cubano registró uno de sus peores desempeños en años durante el primer trimestre de 2026. Datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) revelan que la ocupación hotelera cayó hasta el 12,9 %, casi la mitad del 23,7 % registrado en el mismo período del año anterior, una señal del profundo deterioro que atraviesa uno de los sectores estratégicos para la captación de divisas.
El desplome también quedó reflejado en los ingresos. Entre enero y marzo, la actividad turística generó 20.079 millones de pesos, frente a los 34.865 millones obtenidos en igual etapa de 2025, lo que representa una reducción del 42,4 %.
La caída se aceleró a medida que avanzó el trimestre. Enero todavía mostró un comportamiento relativamente estable con 184.833 visitantes extranjeros. Sin embargo, febrero marcó un punto de inflexión con una disminución del 56,6 % en la llegada de turistas. En marzo el retroceso fue aún más pronunciado: la Isla recibió apenas 35.561 visitantes internacionales, frente a los 198.225 registrados un año antes, una contracción superior al 82 %.
En total, Cuba recibió 298.057 visitantes internacionales durante el primer trimestre, muy por debajo de los 573.363 contabilizados en el mismo período de 2025. La reducción cercana al 48 % golpea directamente una de las principales fuentes de ingresos del país en medio de la prolongada crisis económica.
Canadá continuó siendo el principal mercado emisor de turistas, aunque también registró una fuerte caída al pasar de 272.319 viajeros a 124.794. El descenso alcanzó igualmente a los cubanos residentes en el exterior, al mercado ruso y a los visitantes procedentes de Estados Unidos. Argentina fue el único de los principales mercados que mostró una variación prácticamente estable.
El deterioro también alcanzó al turismo nacional. La cantidad de clientes cubanos disminuyó un 34,9 %, mientras los ingresos generados por ese segmento retrocedieron un 46,7 %, reflejando el impacto de la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades económicas que enfrenta la población.
Las cifras de la ONEI muestran el deterioro de un sector que durante años fue presentado como uno de los pilares de la economía cubana. La combinación de apagones, problemas de abastecimiento, reducción de la conectividad aérea y la crisis general del país continúa afectando la capacidad de recuperación del turismo, pese a las inversiones realizadas en infraestructura hotelera.

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