En medio de una economía cada vez más deteriorada, el régimen castrista creó un nuevo organismo para supervisar las empresas estatales. La medida, oficializada este lunes en la Gaceta Oficial, da vida al Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales (INAEE), una entidad que concentrará funciones de regulación, control y reorganización del sector público empresarial mientras las autoridades insisten en que impulsan reformas para reactivar la economía.
El INAEE estará subordinado al Consejo de Ministros y asumirá la tarea de diseñar políticas, asesorar a las empresas estatales y supervisar su funcionamiento. También tendrá la responsabilidad de dirigir procesos de modernización, reorganización y recuperación de aquellas entidades que atraviesen dificultades. En esencia, el régimen responde al deterioro del sistema económico con una nueva estructura de control sobre un aparato estatal que desde hace años muestra señales de agotamiento.
Según la Gaceta Oficial, el organismo también podrá proponer al Ministerio de Economía y Planificación nuevas modalidades de asociación entre empresas estatales y privadas, así como proyectos con inversión extranjera y la creación de sucursales para operar en el comercio exterior. Aunque estas iniciativas apuntan a una mayor participación del sector privado y del capital foráneo, todas permanecerán bajo la dirección y autorización del Estado.
La creación del instituto coincide con el proceso de reorganización de la administración pública anunciado por las autoridades, que aseguran buscar una reducción de la burocracia y una gestión más eficiente. Sin embargo, la aparición de otra institución con amplias facultades de supervisión refleja que el modelo continúa apostando por concentrar las decisiones en lugar de conceder mayor autonomía a las empresas.
Todo esto ocurre mientras Cuba enfrenta una crisis económica que se traduce en apagones, caída de la producción, escasez de alimentos, falta de divisas y un deterioro sostenido del aparato productivo. A ese escenario se suman las sanciones impuestas por Estados Unidos contra entidades vinculadas al conglomerado militar GAESA, que afectan sectores estratégicos como la energía, las finanzas y la minería.
Más que una transformación del modelo económico, la creación del INAEE parece reforzar la estrategia del régimen de mantener bajo su control las principales decisiones sobre las empresas estatales. Para la población, la nueva institución difícilmente representará un alivio frente a una crisis que continúa golpeando el nivel de vida de los cubanos.

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