Vecinos de varios barrios de Santiago de Cuba protagonizaron una nueva jornada de cacerolazos en protesta por los prolongados apagones y el deterioro de las condiciones de vida, mientras las autoridades respondieron con un amplio despliegue de fuerzas policiales y militares en distintos puntos de la ciudad.
Las manifestaciones fueron reportadas por periodistas independientes y usuarios en redes sociales, quienes informaron sobre protestas simultáneas en diferentes repartos santiagueros. Videos e imágenes difundidos durante la noche mostraron concentraciones de vecinos golpeando calderos como señal de rechazo a los cortes eléctricos y a la crisis que atraviesa la provincia.
El periodista Yosmany Mayeta Labrada aseguró que las protestas se extendieron por numerosos barrios de la ciudad y denunció un incremento de la presencia de vehículos militares y efectivos policiales en zonas como Carretera del Morro y calle 9. Reportes similares fueron compartidos por otros comunicadores independientes que documentaron concentraciones de residentes en espacios públicos.
El malestar social se produce en medio del agravamiento de la crisis energética que afecta a Santiago de Cuba. Desde mediados de junio, la Empresa Eléctrica reorganizó los circuitos de apagones, dejando a numerosas comunidades con apenas una o dos horas diarias de servicio eléctrico y cortes que, en algunos casos, superan las veinte horas consecutivas.
La situación empeoró tras nuevas averías registradas en la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las principales plantas generadoras del país, cuya salida temporal del sistema volvió a reducir la capacidad de generación eléctrica nacional.
Las protestas de esta semana se suman a otras registradas recientemente en repartos como Sueño, Santa Bárbara, Antonio Maceo, Veguita de Galo, Mármol, Altamira y varios sectores del Centro Urbano José Martí, donde vecinos también han salido a las calles para exigir electricidad, alimentos y mejoras en las condiciones de vida.
En algunos de esos episodios anteriores se reportaron consignas críticas contra el Gobierno y acciones como la quema de neumáticos durante las manifestaciones, reflejando un aumento del descontento ciudadano en una de las provincias más afectadas por la crisis energética.
La nueva ola de protestas coincidió además con la celebración de un pleno extraordinario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, dedicado al análisis de reformas económicas, mientras buena parte de la población continúa enfrentando apagones prolongados, escasez de productos básicos y dificultades para acceder a servicios esenciales.
El Observatorio Cubano de Conflictos documentó más de 1.300 protestas en el país durante mayo de 2026, una cifra que refleja la persistencia del malestar social y el incremento de las manifestaciones relacionadas con la crisis económica, los cortes eléctricos y las condiciones de vida en distintas provincias.
Las protestas en Santiago de Cuba confirman que los apagones continúan siendo uno de los principales detonantes de la inconformidad ciudadana, en un contexto marcado por la crisis energética, la escasez y el deterioro sostenido de los servicios públicos.

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