Un nuevo testimonio sobre las condiciones del Combinado del Este, en La Habana, vuelve a denunciar presuntos abusos contra presos políticos recluidos en esa prisión de máxima seguridad. El relato describe alimentación deficiente, trabajo forzado, plagas, hacinamiento y condiciones de vida que organizaciones defensoras de derechos humanos consideran incompatibles con las normas internacionales para el tratamiento de personas privadas de libertad.
La denuncia fue difundida por Leo Fernández Cruz, quien aseguró haber conversado con varios reclusos encarcelados tras las protestas del 11 de julio de 2021 durante una visita al penal. Según su testimonio, los familiares permanecieron durante horas esperando autorización para ingresar mientras las visitas sufrían retrasos por actividades oficiales desarrolladas en La Habana.
Fernández Cruz describió una alimentación basada en raciones mínimas y de baja calidad, además de denunciar que los internos son obligados a realizar labores como limpieza, desbroce de áreas verdes o pintura bajo altas temperaturas. Según el relato, negarse a participar en esos trabajos puede traer consecuencias sobre el régimen penitenciario aplicado a los reclusos.
El testimonio también señala que los colchones se encuentran infestados de chinches y que las deficientes condiciones higiénicas afectan de forma permanente a los internos, agravando el deterioro físico y psicológico derivado de la privación de libertad.
Otra de las denuncias hace referencia a una presunta diferencia de trato entre los presos cubanos y los reclusos extranjeros alojados en otras áreas del penal, quienes, según el relato, dispondrían de mejores condiciones materiales.
Durante la visita también preguntó por el preso Javier Ernesto Martín Gutiérrez, conocido como «Spiderman», recientemente trasladado al Combinado del Este tras permanecer varias semanas en Villa Marista. Según Fernández Cruz, las autoridades del penal aseguraron no disponer de información sobre su situación.
La historiadora y activista Alina Bárbara López compartió posteriormente estas denuncias y afirmó que las condiciones descritas vulneran las denominadas Reglas Mandela, el conjunto de estándares de las Naciones Unidas para el tratamiento de las personas privadas de libertad.
Diversas organizaciones, entre ellas Justicia 11J y Prisoners Defenders, han documentado durante los últimos años denuncias relacionadas con hacinamiento, aislamiento, restricciones de visitas, falta de atención médica y otros presuntos abusos contra presos políticos en el sistema penitenciario cubano.

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