El conglomerado militar GAESA comenzó a reorganizar parte de sus activos empresariales tras las sanciones impuestas por Estados Unidos, una medida que ha provocado cambios en operaciones estratégicas vinculadas al puerto del Mariel y al Centro de Negocios Miramar, dos de los principales proyectos económicos del Estado cubano.
Uno de los movimientos más significativos fue la transferencia de los activos de Terminal de Contenedores Mariel S.A. a Coral Marítima S.A., empresa perteneciente a otro grupo estatal. La operación fue comunicada oficialmente a los clientes de la terminal mediante una notificación emitida el 16 de junio, en medio del creciente impacto de las sanciones estadounidenses sobre compañías relacionadas con GAESA.
La reorganización también alcanzó el Centro de Negocios Miramar, en La Habana. Según informó el fondo de inversión CEIBA Investments Ltd., la salida de GAESA de la empresa mixta permitió que la firma pasara a controlar la totalidad del proyecto, modificando la estructura de propiedad existente hasta ese momento.
Los cambios se producen después de que varias empresas internacionales comenzaran a revisar sus relaciones comerciales con entidades vinculadas al conglomerado militar. Entre ellas figuran las navieras CMA CGM y Hapag-Lloyd, que suspendieron operaciones de carga destinadas a Cuba ante el riesgo de verse afectadas por las sanciones estadounidenses.
Washington anunció las medidas contra GAESA el pasado 1 de mayo como parte de una estrategia dirigida a limitar las operaciones del conglomerado, al que el Departamento de Estado considera uno de los principales pilares económicos del aparato militar cubano. Diversas estimaciones oficiales estadounidenses sostienen que el grupo controla una parte sustancial de la economía nacional mediante empresas dedicadas al turismo, el comercio exterior, el transporte, las finanzas y los servicios portuarios.
La reorganización empresarial refleja el impacto que las sanciones pueden generar sobre las sociedades mixtas y los proyectos que mantienen vínculos directos con entidades militares. Para analistas económicos, el objetivo de estas operaciones sería reducir la exposición de determinadas empresas a futuras restricciones financieras y comerciales.
GAESA fue creado durante la década de 1990 para administrar numerosas actividades económicas controladas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Con el paso de los años amplió su presencia hasta convertirse en uno de los principales conglomerados empresariales del país, con participación en sectores considerados estratégicos para la economía cubana.
Las recientes modificaciones en la estructura de algunas de sus empresas evidencian el efecto que las sanciones internacionales continúan teniendo sobre el funcionamiento del conglomerado y sobre las relaciones comerciales de Cuba con inversionistas y operadores extranjeros, en un contexto marcado por la crisis económica y la necesidad de atraer capital externo.

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