La influencer cubana Anna Sofía Benítez Silvente, conocida en redes sociales como Anna Bensi, abandonó la Unidad de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de Alamar después de permanecer más de diez horas sometida a interrogatorio. A su salida fue recibida entre aplausos por familiares y amigos, mientras las denuncias sobre presuntas amenazas e intimidación durante su detención se multiplicaban en redes sociales.
Según personas cercanas a la joven, durante el interrogatorio fue sometida a una intensa presión psicológica, en un procedimiento que consideran dirigido a intimidarla por sus opiniones y su actividad pública en plataformas digitales.
El caso vuelve a situar en el centro del debate el uso de largos interrogatorios policiales contra ciudadanos que expresan posiciones críticas o independientes. Organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado reiteradamente este tipo de prácticas como mecanismos de hostigamiento destinados a desalentar el ejercicio de la libertad de expresión.
La presencia de amigos y allegados frente a la unidad policial durante toda la jornada evidenció también el respaldo que ha recibido la influencer. Tras recuperar la libertad, Benítez abandonó la instalación visiblemente afectada, aunque sin que se informara sobre la presentación de cargos en su contra.
El episodio ocurre en un contexto de creciente tensión dentro de Cuba, marcado por protestas ciudadanas, apagones prolongados y un incremento de las acciones represivas denunciadas por activistas y organizaciones independientes. En ese escenario, los interrogatorios prolongados y las citaciones policiales continúan siendo utilizados como instrumentos de presión contra voces críticas y figuras con presencia en redes sociales.

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